El pádel se ha convertido en uno de los deportes favoritos para mantenerse activo durante las vacaciones. Ya sea en urbanizaciones, clubes deportivos o durante una escapada a la costa, es habitual aprovechar el tiempo libre para jugar más partidos de lo habitual. Sin embargo, el verano también trae consigo una mayor incidencia de lesiones que pueden acabar arruinando unas semanas que deberían estar dedicadas al descanso y al disfrute.
Conocer los riesgos más frecuentes y saber cómo prevenirlos es fundamental para seguir disfrutando de la pista sin contratiempos.
El factor verano: ¿por qué aumenta el riesgo de lesión en la pista?

Aunque el pádel puede practicarse durante todo el año, el verano presenta una serie de factores que incrementan el riesgo de sufrir molestias o lesiones.
Por un lado, muchas personas aumentan repentinamente su actividad física durante las vacaciones. Pasan de una rutina sedentaria o con poco ejercicio a disputar varios partidos por semana. Esta falta de adaptación provoca una sobrecarga importante en músculos, tendones y articulaciones.
A ello se suman las altas temperaturas. El calor favorece la deshidratación y la fatiga muscular, reduciendo la capacidad de reacción y aumentando las probabilidades de movimientos incorrectos o sobreesfuerzos.
Además, las pistas expuestas al sol pueden alcanzar temperaturas elevadas, lo que incrementa el desgaste físico y exige una mayor preparación antes de cada encuentro.
Las 3 lesiones de pádel más comunes durante las vacaciones
- Epicondilitis o «codo de tenista»
Aunque se asocia al tenis, esta lesión es muy frecuente entre jugadores de pádel. Se produce por la sobrecarga repetitiva de los músculos y tendones que intervienen en los golpes de revés y en determinados movimientos de muñeca.
Los síntomas más habituales incluyen dolor en la parte externa del codo, pérdida de fuerza al agarrar objetos y molestias al realizar actividades cotidianas.
- Tendinitis de hombro
Los remates, bandejas y saques generan una elevada exigencia sobre la articulación del hombro. Cuando existe una falta de preparación física o se acumulan demasiados partidos en pocos días, pueden aparecer inflamaciones en los tendones del manguito rotador.
Las molestias suelen manifestarse con dolor al levantar el brazo, pérdida de movilidad y sensación de debilidad durante el juego.
- Esguinces de tobillo
Los cambios bruscos de dirección, frenadas y desplazamientos laterales característicos del pádel convierten al tobillo en una de las articulaciones más vulnerables.
Un mal apoyo o una superficie resbaladiza pueden provocar desde una leve torcedura hasta lesiones ligamentosas que requieren varias semanas de recuperación.
Guía de prevención: cómo preparar tus articulaciones antes de jugar
La mejor lesión es aquella que nunca llega a producirse. Para minimizar riesgos es recomendable seguir una serie de pautas sencillas antes de entrar en la pista.
- Realiza un calentamiento adecuado
Dedicar entre 10 y 15 minutos a activar la musculatura mejora la movilidad articular y prepara el cuerpo para los esfuerzos explosivos propios del pádel.
Los ejercicios de movilidad de hombros, codos, caderas, rodillas y tobillos son especialmente importantes.
- Incrementa la carga de forma progresiva
Si llevas tiempo sin jugar, evita disputar varios partidos seguidos durante los primeros días. Tu cuerpo necesita adaptarse gradualmente a la intensidad del ejercicio.
- Mantente bien hidratado
La pérdida de líquidos durante el verano afecta directamente al rendimiento muscular y aumenta el riesgo de calambres, fatiga y lesiones.
Beber agua antes, durante y después del partido es una medida fundamental.
- Utiliza material adecuado
Una pala adaptada a tu nivel, un calzado específico para pádel y una buena amortiguación pueden reducir considerablemente el impacto sobre las articulaciones.
- Fortalece tu musculatura
El trabajo de fuerza fuera de la pista ayuda a proteger tendones y ligamentos, especialmente en hombros, rodillas y tobillos.
Primeros auxilios en pista: qué hacer ante un dolor repentino
Cuando aparece un dolor agudo durante el juego, continuar el partido suele ser un error que agrava la lesión.
Ante cualquier molestia importante conviene:
- Detener inmediatamente la actividad.
- Aplicar hielo durante periodos de 15 a 20 minutos.
- Evitar movimientos que generen dolor.
- Mantener la zona en reposo durante las primeras horas.
- Consultar con un fisioterapeuta si las molestias persisten o limitan la movilidad.
Una valoración temprana permite identificar el origen del problema y evitar que una lesión leve se convierta en un problema más serio.
Fisioterapia en Hortaleza: evita que una lesión arruine tu verano
Muchas lesiones deportivas comienzan con pequeñas molestias que se ignoran durante días o semanas. Sin embargo, actuar a tiempo suele marcar la diferencia entre una recuperación rápida y un problema que puede acompañarte durante meses.
La fisioterapia permite tratar el dolor, acelerar los procesos de recuperación y corregir desequilibrios biomecánicos que aumentan el riesgo de recaídas. Además, una valoración preventiva puede ayudarte a detectar limitaciones articulares o musculares antes de que aparezcan las lesiones.
Si practicas pádel con frecuencia este verano y notas molestias en hombros, codos, rodillas o tobillos, acudir a un fisioterapeuta especializado puede ayudarte a seguir disfrutando del deporte con seguridad y sin interrupciones.
Porque las vacaciones están para disfrutarlas dentro y fuera de la pista.