Sí, los hombres también tienen suelo pélvico y pueden sufrir disfunciones

Hombre suelo pélvico

Cuando hablamos de suelo pélvico, muchas veces se asocia erróneamente únicamente con la salud de las mujeres y no de los hombres. Sin embargo, el suelo pélvico masculino también desempeña un papel crucial en funciones como la continencia urinaria y fecal, la estabilidad postural, la salud sexual y el bienestar general. A pesar de ello, sus disfunciones siguen siendo poco conocidas. Por ello, te vamos a explicar sus disfunciones y cómo prevenirlas.

Desde nuestra clínica de fisioterapia, somos expertos en suelo pélvico y por ello conocemos sus implicaciones, las disfunciones que causan a los pacientes y contamos con tratamientos y servicios especializados en suelo pélvico. Además, para llevar a cabo tratamientos efectivos utilizamos tecnología avanzada como el ecógrafo para un diagnóstico preciso.

¿Qué es el suelo pélvico masculino?

El suelo pélvico se encuentra tanto en hombres como en mujeres en la zona inferior de la pelvis y se trata de un conjunto de membranas, músculos y ligamentos. El suelo pélvico cumple una serie de funciones esenciales, entre ellas la de sujetar los órganos pélvicos, es decir, la vejiga, la uretra y el recto

En el caso de los hombres, este suelo pélvico que se extiende desde el pubis hasta el coxis sostiene los órganos pélvicos (vejiga, recto y próstata) y colabora en múltiples funciones fisiológicas.

Funciones del suelo pélvico en hombres

Entre las principales funciones está el control de los esfínteres, por lo que mantiene la continencia urinaria y fecal.

Asimismo, el suelo pélvico es decisivo en la función sexual puesto que participa en la erección al colaborar en la congestión sanguínea del pene y en el mantenimiento de la rigidez, así como en la eyaculación y el orgasmo.

También participa en la estabilidad postural ya que forma parte del core, colaborando con el abdomen y la espalda baja.

Aunque menos conocida, otra función del suelo pélvico es su participación en la circulación venosa y linfática en la zona perineal y pélvica. Durante la contracción muscular, el suelo pélvico favorece el retorno venoso, ayudando a evitar congestiones y edemas. Esto es especialmente importante en personas sedentarias, deportistas o tras cirugías urológicas.

suelo pélvico hombre

Principales disfunciones del suelo pélvico masculino

Estas son las disfunciones más comunes que pueden afectar el suelo pélvico en hombres:

  • Incontinencia urinaria: es una de las disfunciones más frecuentes. Puede manifestarse como incontinencia de esfuerzo (al toser, reír o levantar peso), incontinencia de urgencia (deseo urgente de orinar sin poder retenerlo) y/o goteo postmiccional (pérdida de orina después de haber terminado de orinar).
  • Disfunción eréctil: la debilidad o descoordinación de los músculos del suelo pélvico puede contribuir a la dificultad para lograr o mantener una erección. El fortalecimiento de estos músculos ha demostrado mejorar la función eréctil en muchos casos.
  • Dolor pélvico crónico: el síndrome de dolor pélvico crónico masculino se caracteriza por dolor persistente en la zona perineal, testicular o rectal, sin una causa médica clara. Puede estar relacionado con la hipertonicidad (exceso de tensión) del suelo pélvico, generando síntomas que afectan la calidad de vida.
  • Eyaculación precoz o retardada: las alteraciones en el tono muscular y en la percepción sensitiva del suelo pélvico también pueden influir en el control eyaculatorio. Un tratamiento adecuado puede ayudar a mejorar estos síntomas.
  • Prolapsos o sensación de pesadez: aunque más comunes en mujeres, los hombres también pueden experimentar cierto grado de prolapso rectal o sensación de “presión” en la zona perineal, sobre todo en casos de debilidad muscular importante.
  • Prostatectomía: la prostatectomía es la extirpación quirúrgica de toda o parte de la glándula prostática. Esta operación se realiza por afecciones como el cáncer de próstata y otros cánceres de pelvis. Tras la cirugía, es común la debilidad del esfínter uretral y del soporte pélvico, lo que compromete el control urinario y la función sexual.
  • Hemorroides: las hemorroides, aunque de origen vascular, pueden estar relacionadas con disfunciones del suelo pélvico como hipertonía muscular o descoordinación durante la defecación.
  • El síndrome de Peyronie provoca una curvatura anormal del pene por placas fibrosas, lo que puede generar dolor y disfunción eréctil. Aunque no afecta directamente al suelo pélvico, puede coexistir con contracturas musculares perineales o disfunción del músculo bulbocavernoso, afectando la calidad de las erecciones.
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¿Cómo puede ayudar la fisioterapia?

La fisioterapia aplicada al suelo pélvico ofrece herramientas específicas para evaluar, tratar y prevenir disfunciones.

  • Valoración funcional del tono, fuerza y coordinación muscular.
  • Ejercicios de Kegel adaptados al paciente masculino.
  • Terapias manuales para aliviar tensiones.
  • Electroestimulación en casos de debilidad significativa.
  • Reeducación postural y respiratoria.

La salud del suelo pélvico masculino es fundamental, aunque muchas veces pase desapercibida. La buena noticia es que la mayoría de las disfunciones pueden tratarse con éxito mediante fisioterapia especializada, mejorando notablemente la calidad de vida, la autoestima y la funcionalidad.

Si experimentas alguno de estos síntomas, no dudes en consultar con un fisioterapeuta especializado. En Clínica Jaro tratamos la incontinencia urinaria, la incontinencia anal, la postcirugía prostática y el dolor pélvico crónico.

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