El dolor durante las relaciones sexuales, también conocido como dispareunia, es una condición que afecta a muchas personas, especialmente mujeres, y que suele vivirse en silencio por vergüenza, desconocimiento o normalización del malestar. Sin embargo, este dolor no es normal y tiene tratamiento. La fisioterapia de suelo pélvico es una herramienta altamente efectiva y poco conocida para abordar sus causas y mejorar la calidad de vida sexual y emocional.
¿Qué es la dispareunia?
La dispareunia se define como dolor genital persistente o recurrente que se presenta antes, durante o después del acto sexual. Puede sentirse como ardor, escozor, presión, pinchazos o dolor profundo, y puede estar relacionado con múltiples causas:
- Tensión o hipertonía de los músculos del suelo pélvico. Esta alteración se produce cuando los músculos están demasiado tensos y contraídos, dificultando el coito y causando dolor. La fisioterapia de suelo pélvico tiene como objetivo relajar y normalizar la función de estos músculos, reduciendo así el dolor y mejorando la calidad de vida sexual.
- Cicatrices postparto o postcirugía (episiotomías, cesáreas). Tras un parto, especialmente si hubo una episiotomía (corte quirúrgico en el periné) o desgarros naturales, pueden quedar cicatrices adheridas, dolorosas o con falta de elasticidad. Esto genera hipersensibilidad, tirantez o sensación de “bloqueo” en la penetración. En el caso de la cesárea, aunque la incisión no está en la vagina, puede producir restricciones fasciales y dolor referido en la pelvis.

- Infecciones vaginales recurrentes (candidiasis, vaginosis). Las infecciones frecuentes causan inflamación, irritación de las mucosas y cambios en el pH vaginal, que pueden hacer que la zona quede más sensible o dolorosa, incluso después de que la infección haya desaparecido. El dolor puede volverse crónico si se desarrolla hipertonía muscular protectora del suelo pélvico.
- Cambios hormonales (como en la menopausia o lactancia). Durante la menopausia o la lactancia, hay una disminución de los estrógenos, lo que produce sequedad vaginal, adelgazamiento del epitelio y pérdida de elasticidad en los tejidos vaginales. Esto puede provocar dolor por fricción o por falta de lubricación.
- Problemas emocionales o psicológicos (ansiedad, abuso sexual). El estrés, la ansiedad o experiencias traumáticas (como abuso sexual) pueden llevar a una contracción mantenida e inconsciente de los músculos vaginales. Esto genera una “armadura muscular” protectora que impide la penetración.
- Endometriosis o vaginismo. La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica donde el tejido similar al endometrio crece fuera del útero, generando dolor pélvico profundo, a menudo durante la penetración. El vaginismo, por otro lado, es una contracción involuntaria de los músculos vaginales que impide o dificulta la penetración. Ambos pueden coexistir y provocar una dispareunia intensa.
Dolor al colocarse un tampón
Asimismo, tener dolor al colocarse un tampón es un síntoma frecuente que muchas mujeres experimentan, pero que no es normal y puede indicar una disfunción del suelo pélvico o de los tejidos vaginales. Este dolor puede manifestarse como ardor, pinchazo, presión excesiva o sensación de “choque” al intentar introducir el tampón, incluso cuando se hace con cuidado.
Esta incomodidad puede deberse, al igual que ocurre con el dolor en las relaciones sexuales, debido a una hipertonía del suelo pélvico, vaginismo, sequedad vaginal, así como por cicatrices postparto, infecciones recurrentes, uso prolongado de productos irritantes o enfermedades inflamatorias.

La fisioterapia de suelo pélvico es una herramienta muy eficaz para abordar estas causas desde un enfoque corporal, funcional y sin dolor.
¿Cómo ayuda la fisioterapia?
La fisioterapia de suelo pélvico trabaja directamente sobre la musculatura, el tejido conectivo y la función neurológica de la región pélvica. El objetivo es reeducar, flexibilizar y fortalecer los músculos implicados en la función sexual, así como mejorar la circulación, disminuir la sensibilidad al dolor y restaurar la confianza corporal.
El dolor durante las relaciones no debería ser parte de tu normalidad. A través de la fisioterapia de suelo pélvico, muchas personas han logrado recuperar el placer, la confianza y el bienestar sexual.
Entre los tratamientos fisioterapéuticos más utilizados se encuentra la evaluación manual del tono muscular del suelo pélvico, la electroterapia para desensibilizar zonas dolorosas, el masaje perineal y movilización de cicatrices, los ejercicios de relajación y control muscular y la educación corporal y postural para evitar compensaciones y mejorar la ergonomía sexual.
En Clínica Jaro aplicamos estos tratamientos de fisioterapia para ayudar a nuestras pacientes y conseguir que puedan volver a disfrutar de sus relaciones sexuales sin dolor. Puedes encontrar nuestra clínica en Hortaleza, Madrid.