5 señales de que necesitas una valoración de suelo pélvico

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierra la parte inferior de la pelvis. Su función es vital: sostiene órganos tan importantes como la vejiga, y el útero, y asegura su correcto funcionamiento. A pesar de su importancia, sigue siendo un gran desconocido y solemos olvidarnos de él hasta que empieza a fallar.

Muchas personas asumen ciertas molestias como «normales» por el paso de los años o tras haber tenido hijos, pero la realidad es que el dolor o la falta de control nunca deben normalizarse. Escuchar a tu cuerpo a tiempo marca la diferencia.

¿Qué es una valoración de suelo pélvico y por qué es tan importante?

valoración de suelo pélvico

Una valoración es una consulta especializada en la que un fisioterapeuta experto analiza el estado real de toda tu musculatura pélvica, abdominal y lumbar. No consiste solo en medir la fuerza; se evalúa el tono muscular, la flexibilidad, la postura y cómo responde esta zona ante esfuerzos cotidianos como toser o cargar peso.

Revisar esta musculatura es clave porque un problema no tratado a tiempo puede agravarse, limitando tu rutina diaria, tu actividad deportiva e incluso tu bienestar emocional.

Señal 1. Tienes pérdidas de orina, aunque sean leves

Esta es la señal de alarma más frecuente. Ya sea una gota al reír, toser, estornudar, saltar o simplemente un deseo irrefrenable de ir al baño que no te permite llegar a tiempo, las pérdidas de orina indican que el sistema de cierre no está funcionando correctamente. No importa la cantidad ni la frecuencia: la incontinencia tiene solución y no debes acostumbrarte a vivir con ella.

Señal 2. Sientes que no vacías completamente la vejiga al orinar

Si vas al baño y, al terminar, te quedas con la molesta sensación de que «te ha faltado un poco» o sientes la necesidad de volver a los pocos minutos, tu suelo pélvico podría estar mandándote un aviso. Esta alteración puede deberse tanto a una debilidad muscular como a un exceso de tensión (hipertonía) que impide que la vejiga se relaje y se vacíe por completo.

Señal 3. Notas sensación de pesadez o presión en la zona pélvica

Sentir una especie de peso interno, presión o un bulto en la zona vaginal o anal (especialmente al final del día o tras pasar mucho tiempo de pie) es un síntoma que requiere atención inmediata. Esta sensación suele estar relacionada con un descenso de los órganos pélvicos (prolapso), debido a que los tejidos de sostén han perdido su firmeza y elasticidad.

Señal 4. Tienes dolor en la pelvis, o en la zona lumbar

El dolor crónico en la zona baja de la espalda, en el pubis, o en la zona sacra están íntimamente ligados al estado del suelo pélvico. Al formar parte del «core» o centro del cuerpo, si esta musculatura está descompensada o demasiado tensa, derivará la carga hacia las lumbares y la pelvis, generando contracturas crónicas.

Señal 5. Sientes debilidad o dificultad para controlar la musculatura del suelo pélvico

A veces la señal es puramente una falta de propiocepción; es decir, la incapacidad de sentir o conectar con esa parte de tu cuerpo. Si intentas contraer voluntariamente la zona y no notas ningún movimiento, existe una falta de tono muscular que es necesario trabajar y reeducar.

¿Quiénes deberían realizarse una valoración del suelo pélvico aunque no tengan síntomas?

La prevención es la mejor herramienta en fisioterapia. Es altamente recomendable realizarse una revisión en las siguientes etapas de la vida:

Durante el posparto: Tras las semanas de cuarentena, para evaluar cómo se están recuperando los tejidos tras el embarazo y el parto.

Antes de empezar deportes de impacto: Si vas a practicar running, crossfit o atletismo, para asegurarte de que tu cuerpo absorberá bien la presión de los saltos.

En la menopausia: El cambio hormonal afecta directamente a la calidad y elasticidad del colágeno de los músculos, siendo un momento crítico para fortalecer la zona.

Tras cirugías pélvicas: Intervenciones ginecológicas, urológicas o abdominales que hayan podido dejar cicatrices o alterar la zona.

Recupera tu bienestar con una valoración de suelo pélvico en Clínica Jaro

Los problemas del suelo pélvico no desaparecen por sí solos ni se solucionan simplemente haciendo ejercicios por tu cuenta en casa (de hecho, hacerlos de forma incorrecta puede empeorar la situación). Cada cuerpo es único y requiere una atención a medida.

En la Clínica Jaro contamos con profesionales especializados en la salud de la mujer y del varón. En un espacio de absoluta confianza y respeto, realizamos un diagnóstico preciso de tu musculatura y diseñamos un plan de tratamiento personalizado para devolverle la funcionalidad a tu cuerpo. Pide tu cita de valoración y vuelve a disfrutar de tu día a día con total seguridad y libertad.


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